Romper las reglas
- Milena Clavijo
- 14 feb 2020
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 25 jun 2020

Esta cita nos recuerda que durante toda la vida, y especialmente en la niñez, recogemos de nuestro entorno los condicionamientos que tenemos sobre quiénes somos y lo que podemos hacer.
Los mensajes vienen no solo en lo que nos dicen, sino también en lo que escuchamos y observamos en el día a día, en el colegio, la universidad, la casa, la oficina y hasta en los programas y películas que vemos.
Todas esas impresiones se traducen en un conjunto de reglas que nos quedan almacenadas en el cerebro tal y como ocurre con el código de los programas de software: quedamos predispuestos a pensar y actuar de una manera específica ante ciertas situaciones.
Poco a poco, acumulamos grandes cantidades de supuestos que limitan nuestras decisiones y relaciones, por lo cual cuando se está buscando la vocación es especialmente importante revisar cuales de esos preceptos pueden estar haciéndonos zancadilla.
Y el trabajo no se detiene ahí, pues aprender a identificar esas pre-concepciones y luego descartarlas/ ignorarlas/ superarlas puede ser muy difícil.
Dan Cumberland, fundador de ‘The Meaning Movement’ y experto en temas vocacionales, lo expresa así: “las reglas sobre el trabajo a las que te apegas definen tu relación con él. Si realmente quieres encontrar tu propio sentido del tema, debes estar dispuesto a romper esas reglas. Hacer el trabajo que realmente quieres hacer es un acto de rebelión ante todos esos ‘debería’ entre los que se supone que tendrías que operar”.
En opinión de Cumberland, tomar el camino del llamado personal y la vocación requiere un gran coraje y verdadera intención de enfrentar el status quo, lo cual se refleja en la determinación de romper con esas reglas impuestas o aceptadas de forma tácita.
Sin embargo, para romper esas reglas, primero se requiere nombrarlas, expresarlas.
Estas son algunas ‘reglas’ que este experto rescata de los montones que tenemos por ahí:
- Consigue un trabajo y no lo pierdas (sin importar que pase, por ejemplo, que seas desdichado)
- El trabajo no tiene que ser divertido, por eso se llama trabajo. No necesitas querer hacerlo, ni te tiene que gustar
- La vida es lo que ocurre en las noches, los fines de semana, y después de jubilarte
- No importa lo que hagas, mientras ganes dinero (o como decimos aquí, que ‘paguen bien’)
- Tener una carrera y proveer a tu familia importa más que todo lo demás (a esto le sumaría no solo proveer, sino darles todo lo que no tuviste)
¿Alguna resuena en los rincones de tu mente consciente?
La invitación hoy es a listar y pasar en limpio esas reglas con las que te has identificado, detectar de dónde vienen y luego decidir cuáles no son realmente útiles en tu vida, porque te atan, te constriñen o te limitan.
Esas son las reglas que debes romper.
Más información acerca de ‘The Meaning Movement’ en https://themeaningmovement.com
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